Hoy, artista: ¿Qué ocurre en tu mente durante el proceso de hacer una muñeca?
Todo depende de la etapa del proceso. Por ejemplo, si la persona me indica que es una guía espiritual, entonces yo sé que el cuerpo de la muñeca tiene que ser de cierta forma, una forma que yo pueda manejar para que tenga las piernas grandes, el fundillo grande, tú sabes, una mulata era ancha, grande. Si la muñeca es para una niña la forma de ese cuerpo es una forma más pequeña, más recogida. Si va a ser una muñequita de bomba y plena entonces el cuerpo es más recogido para que la falda, la enagua y el delantal de bomba le queden más adecuados a su cuerpo. Ahora, en el proceso de pintarle las caras, yo he descubierto que es un proceso que no puedo hacer durante el día, es un proceso que tengo que hacer por la madrugada cuando hay un silencio que yo puedo realmente sentir y comunicame con esa muñeca individualmente. El proceso de la ropa ya es como amoldarle esa ropa a su cuerpito. Por normalidad no le pongo ni pantallas ni nada de joyas, ellas piden que la persona que las recibe es la que le tiene que brindar esos detalles. Es como decir: La muñeca se siente recibida y agradecida hacia la persona cuando le cambia el paño, le pone pantallas, le brida collares, le pone pulseras. Ya entonces está esa comunicación entre la dueña o dueño y la muñeca.
Cascabel de cobre: Tres preguntas que en realidad son parte de los mismo: ¿Cuándo hiciste tu primera muñeca? ¿Cómo era? ¿Para quién fue?
Ay Dios mío, eso es una tortura, yo creo que fue en el año 95 ó 96, no tengo la menor idea de cuánto tiempo me demoré en hacerla. Empecé cortando el cuerpo y después la cara. Ella se llama Fernanda y cuando la hice, inicialmente no tenía orejas. Después de un año de tenerla, alguien me dijo: “Ella quiere oír todo” y tuve que abrirle la cabeza y ponerle orejas. Ella inicialmente tenía la ropa blanca, pero como a los dos o tres años le hice otro vestido y es azul. Su ropa siempre tiene que ser de mucha elegancia, no puede ser sencilla. Ella mide de 25” a 30”. No puedo sacarla de su sitio a medirla. Ella vive en su silla y “no me toques”. Ella es una de mis protecciones espirituales. Pero después de ella llegó la Gitana, llegó una tatarabuela de nombre Esperanza, llegó una bien rara porque la hice para vender y la vestí de verde, y un día la muñeca me dice “yo soy Abram pata e palo, ¿por qué no me vistes de hombre”. Entonces Abram pata e palo está vestido de blanco. Él era un tío de mi mamá que le decían Abram pata e palo. Y la última que hice para mí es Ángela Colina, no me preguntes quien es ni de donde vino, pero ella tiene que estar conmigo, es la única que vive en mi cama.
No apto para turistas: ¿Cómo puede separar a una familia tan especial?
No es que ellas sean una familia, porque realmente ellas no son mi familia, ellas son hechas por mi persona para que lleguen a sus familias. Porque cada persona tiene sus guías espirituales. Había una niña que se llamaba Gladys. Cada vez que yo veía a Gladys en mi mente yo pensaba “Gladys” pero me salía “Sylvia”. Entonces yo decidí hacerle la muñequita Sylvia a esta niña con el permiso de su mamá. Pero la mamá nunca la vino a buscar, y entonces sí, Sylvia se convirtió en mi familia porque Sylvia todavía vive con mis muñecas.
Escapadas: ¿Que es una muñeca y como se distingue de un prop, una replica o un fetiche?
No se compara, porque el propósito de ellas no es ser un símbolo. El propósito de ellas es ser la representación de nuestros ancestros, sean ellos esclavos o más cercanos. O de descendencia europea. Una muñeca es una muñeca, puede ser una muñeca de trapo ([término] que no me gusta para las mías), puede ser de porcelana, una muñeca es una muñeca no importa de qué se haga. Jamás en mi vida yo he visto una muñeca como prop, a menos que se haga de cartón para simbolizar algo. La palabra muñeca implica para mí algo que puedes abrazar, sostener, vestir, desvestir, ponerle tus gustos. A un prop tú no puedes hacerle esas cosas. La muñeca espiritual es algo muy privado y un objeto que uno debe de tenerle cierto nivel de respeto. En los últimos años (en los que posiblemente he hecho más de cien muñecas) mi opinión es que ninguna se repite, puedo usar las mismas telas, los mismos colores, pero ninguna se ve exactamente como la otra. La única forma en la que yo puedo hacer una muñeca replicada es que los ancestros hayan sido gemelos idénticos.